Al desintegrarse, el átomo libera parte de la energía que lo mantenía unido. En 1919, el científico Ernest Rutherford logró desintegrar un átomo de nitrógeno. Veinte años más tarde, los científicos alemanes desintegraron un átomo de uranio. El uranio es un mineral radiactivo, un material cuyos átomos están continuamente desintegrándose, pero a una velocidad muy lenta. Esta desintegración natural puede acelerarse artificialmente. Al juntar cierta cantidad de uranio, los átomos que se desintegran rápidamente originan una reacción en cadena, desprendiéndose una enorme cantidad de energía. En 1942,Enrico Fermi logró producir la primera reacción atómica en cadena. La desintegración artificial del átomo abrió las puertas a la era atómica.
Ernest Rutherford (1871-1937), con Ernest Marsden (1871-1937) y Hans Wilhelm Geiger (1882-1945), estudiaron la radiación del uranio y el torio. Encontraron dos tipos de radiaciones, uno que se absorbe fácilmente y lo llamaron radiación alfa (a) y otro de mayor penetración que llamaron radiación beta (b). Rutherford descubrió que la radiación alfa son partículas que son atraídas hacia el lado negativo de un campo eléctrico. Con otros experimentos encontraron que las partículas alfa son núcleos de helio, 24He2+, que son despedidos a alta velocidad por un elemento químico radiactivo.
Como son partículas muy pesadas tienen poco poder de penetración y pueden ser detenidas por la piel o por la ropa. También, que la radiación beta son partículas atraídas por el lado positivo de un campo eléctrico. Posteriormente Becquerel encontró que las partículas beta tienen una carga eléctrica y una masa iguales a las del electrón. Las partículas beta son electrones expulsados a gran velocidad de algunos núcleos radiactivos, más penetrantes que las partículas alfa; penetran alrededor de un centímetro en los huesos o tejidos vivos y se requiere de una lámina de aluminio de unos 3.2 cm para detenerlas.
Como son partículas muy pesadas tienen poco poder de penetración y pueden ser detenidas por la piel o por la ropa. También, que la radiación beta son partículas atraídas por el lado positivo de un campo eléctrico. Posteriormente Becquerel encontró que las partículas beta tienen una carga eléctrica y una masa iguales a las del electrón. Las partículas beta son electrones expulsados a gran velocidad de algunos núcleos radiactivos, más penetrantes que las partículas alfa; penetran alrededor de un centímetro en los huesos o tejidos vivos y se requiere de una lámina de aluminio de unos 3.2 cm para detenerlas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario